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13 Rue del Percebe Integral

Este albúm contiene las 342 págins que realizó Francisco Ibáñez de su popular serie 13, rue del Percebe, a partir de su primera aparición en 1961 en la revista TÍO VIVO de la editorial Bruguera.

Ibáñez realizó la serie, que se publicaba semanalmente en la contraportada de la revisto Tío vivo, desde 1961 a 1968, dando vida a unos personajes imperecederos como son Manolo, el inquilino de la azotea, que no e otro que el gran Manuel Vázquez, Don Hurón, el tendero de los bajos del edificio, o la portera, tan carismática de la serie.

«Hoy día el colmado sería una gran superficie, y la portería no existiría, sustituida por una oficina de banco; en la alcantarilla y el ascensor habría okupas; en la buhardilla estaría aporreando gente del Ayuntamiento reclamando el cobro de impuestos; los niños, en vez de cuatro, serían una decena porque todos vivirían con los abuelos y el caco, uno de esos banqueros de las preferentes… Pero, en el fondo, sería lo mismo y yo tendría los mismos problemas para llenar esos agujeritos.»
Francisco Ibáñez

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Descripción

Este albúm contiene las 342 págins que realizó Francisco Ibáñez de su popular serie 13, rue del Percebe, a partir de su primera aparición en 1961 en la revista TÍO VIVO de la editorial Bruguera.

Ibáñez realizó la serie, que se publicaba semanalmente en la contraportada de la revisto Tío vivo, desde 1961 a 1968, dando vida a unos personajes imperecederos como son Manolo, el inquilino de la azotea, que no e otro que el gran Manuel Vázquez, Don Hurón, el tendero de los bajos del edificio, o la portera, tan carismática de la serie.

«Hoy día el colmado sería una gran superficie, y la portería no existiría, sustituida por una oficina de banco; en la alcantarilla y el ascensor habría okupas; en la buhardilla estaría aporreando gente del Ayuntamiento reclamando el cobro de impuestos; los niños, en vez de cuatro, serían una decena porque todos vivirían con los abuelos y el caco, uno de esos banqueros de las preferentes… Pero, en el fondo, sería lo mismo y yo tendría los mismos problemas para llenar esos agujeritos.»
Francisco Ibáñez