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Tanguy Y Laverdure 10

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El 29 de octubre de 1959 llegaba a los quioscos el primer número de un semanario que revolucionaría la bande dessinée, la mítica revista Pilote. En el índice de ese primer número aparecen dos pilotos intrépidos y siempre dispuestos a correr riesgos: Tanguy yLaverdure. El integral 10 reúne las dos últimas historias escritas por el creador Jean-Michel Charlier: “El Espía venido del cielo” y “Sobrevuelo Prohibido”. Esta edición contiene un dosier de 45 páginas que reproducen imágenes de los bocetos de los dibujos y guiones, juguetes de la época inspirados en Tanguy y Laverdure, reproducciones de las portadas de las revistas, entrevistas y perfiles de Charlier y Coutelis, y una enorme cantidad de referencias y documentos. «Tengo muchos más proyectos, pero, desgraciadamente, los días solo tienen 24 horas. Moriré probablemente muy frustrado por no haber podido hacer un montón de cosas. Creo que es lo propio de la gente que tiene un trabajo creativo, que siempre están en ebullición». Extracto de una entrevista de Philippe Bronson a Jean-Michel Charlier, publicada en el nº 39 de Pilote, en agosto de 1989.

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Descripción

El 29 de octubre de 1959 llegaba a los quioscos el primer número de un semanario que revolucionaría la bande dessinée, la mítica revista Pilote. En el índice de ese primer número aparecen dos pilotos intrépidos y siempre dispuestos a correr riesgos: Tanguy yLaverdure. El integral 10 reúne las dos últimas historias escritas por el creador Jean-Michel Charlier: “El Espía venido del cielo” y “Sobrevuelo Prohibido”. Esta edición contiene un dosier de 45 páginas que reproducen imágenes de los bocetos de los dibujos y guiones, juguetes de la época inspirados en Tanguy y Laverdure, reproducciones de las portadas de las revistas, entrevistas y perfiles de Charlier y Coutelis, y una enorme cantidad de referencias y documentos. «Tengo muchos más proyectos, pero, desgraciadamente, los días solo tienen 24 horas. Moriré probablemente muy frustrado por no haber podido hacer un montón de cosas. Creo que es lo propio de la gente que tiene un trabajo creativo, que siempre están en ebullición». Extracto de una entrevista de Philippe Bronson a Jean-Michel Charlier, publicada en el nº 39 de Pilote, en agosto de 1989.