Descripción
Locución latina que significa “Cuidado con el perro”. Se escribía en el suelo o en los mosaicos de las entradas de las casas y villas romanas para avisar de que, en el interior, había un perro que podía ser peligroso. Los animales, por muy domesticados que estén, no dejan de ser animales. La mayoría de estas historias las empecé a escribir en los años ochenta. Estaban pensadas para las revistas Rambla, Rambla quincenal o Rampa Rambla; la primera se publicó en Rampa Rambla. Aunque las ofrecí a otras revistas del momento, algunas se quedaron inéditas. Con el tiempo pensé en publicar un álbum con todo este material, pero pasaron los años y seguían guardadas en mis carpetas. Hasta que, hace poco, decidí releer las historias para ver si seguían siendo válidas para mí. Las repasé por si podía ajustar alguna cosa; encontré más dibujos realizados y óleos sobre la misma temática y también textos cortos como base para después convertirlos en historietas. Con todo el material disponible me puse a elaborar una maqueta simple para distribuir las historias, los textos y las imágenes. Para que al final surgiera un libro curioso, cuidado y realizado con cariño. Alguien diría que es un libro nostálgico; es posible, pero eso no le quita méritos si es que los tiene.

















